Ondina Pilca

30 de abril de 2018

Síndrome de Peter Pan y el complejo de Wendy y Campanita

Hola!
Muchísimas gracias a todos los que cada jueves se conectan en mis Lifeinstagram, y a los que lo ven en diferido también.
Para mi es un gusto haber encontrado ese espacio para conectarme con todos ustedes.
Aquí les dejo un resumen, del tema que traté el jueves 26 de marzo.
Espero sus comentarios, preguntas y participación activa.
Pueden escribirme a través del correo: enprimera.ondina@gmail.com 




Según el Psicólogo Dan Kiley, el síndrome de Peter Pan se denomina: al conjunto de rasgos que presenta un hombre que no sabe o no puede renunciar a ser hijo para ser padre. Es decir, son hombres que no quieren renunciar a ser niños. Se sienten como niños, viven como niños y esperan ser entendidos por los demás.
El síndrome de Peter Pan se caracteriza, por lo tanto, por inmadurez en ciertos aspectos (psicológicos, sociales, problemas sexuales), además de presentar rasgos narcisitas, de dependencia, irresponsabilidad, rebeldía etc. Sobre todo son hombres que temen a la soledad, a ser abandonados y a fracasar.

El complejo de Wendy: es conocido por mujeres que manifiestan una preocupación excesiva por el bienestar del otro, acompañado de sentimientos de temor al rechazo e inseguridad continua. Estas mujeres presentan una serie de conductas significativas como son, por ejemplo, sentirse imprescindibles, intentar hacer feliz a la pareja de manera persistente, evitar que el otro se enfade, pedir perdón por todo lo que hace aunque no sea responsabilidad suya, etc.

Las mujeres que manifiestan este complejo buscan ser aceptadas por los demás a través de conductas de agrado dirigidas al resto, porque creen que así se ganaran su respeto. Son mujeres prisioneras de su miedo al rechazo y abandono, con marcada tendencia al autosacrificio. El complejo de Wendy tiene por lo tanto características de sobreprotección sobre el otro.

Actitudes como “ya lo hago”, “no te preocupes”, “no sé qué harías sin mí” caracterizan a las mujeres Wendy actuales. Ejercen así en la relación de pareja más como una figura maternal, en lugar de esposa o pareja. Entienden el amor como sacrificio y asumen responsabilidades en lugar de los demás, favoreciendo de esta manera la inmadurez masculina o el síndrome de Peter Pan.

Y así como se suele decir que detrás de un gran hombre hay una gran mujer, detrás de cada Wendy siempre hay un Peter Pan, o un hombre inmaduro a quien le cuesta cumplir con las responsabilidades que se imponen a lo largo de la vida.

Complejo de Campanita: Estas mujeres son independientes, tienen proyectos personales, saben de seducción y tienen un buen nivel de autoestima, producto de haber sido mimadas y estimuladas en la infancia. En una relación, están muy bien plantadas, no se frustran ni se amargan porque no están dispuestas a pagar el precio que paga Wendy por retener un hombre a su lado, ni de estar de acá para allá atendiendo las demandas de los hijos y los nietos.
¿Ustedes se imaginan una conversación entre un Peter Pan, que tiene como esposa o pareja una Wendy y una amante con el complejo de Campanita?
¿Qué diría un Peter Pan?
¿Qué le diría en respuesta su pareja Wendy?
Y cuando Peter Pan se lo puede contar a su amante Campanita, que le contestaría ella.


¿Qué se recomienda para quienes se hayan identificado con algunos de estos personajes?


Peter Pan: Tomar consciencia del desfase entre la edad cronológica, y la edad emocional. Para este síndrome hay que buscar ayuda. No se sale tan fácil de aquí.

Wendy: Trabajar muchísimo para mejorar su autoestima, su herida de rechazo y abandono, y el hacerse necesaria en la vida de los demás.

Campanita: lograr el equilibrio, que es una tarea nada fácil.

Hoy les dejo tarea:

¿Se identificaron con alguno de esos personajes?
¿Cómo les afecta en su vida diaria el asumir cualquiera de éstos roles?

Hasta pronto y muchas gracias por participar activamente, dejando tus opiniones y comentarios a continuación, o en cualquiera de mis redes sociales.
 



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